Las cosas pueden ser fáciles, todo depende de cómo las queramos ver. Nos gusta complicarnos, hacer todo más difícil de lo que realmente es. Y eso nos lleva a lo que nos lleva, somos bastante predecibles. Pues me estoy empezando a cansar de las cosas complicadas, últimamente me gusta lo sencillo, aquello a lo que no hay que dale demasiadas vueltas y que es directo. ¿Hay que pensar más las cosas? Quizás sí, pero por una vez, dejemos de hacerlo.
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